Historia

La visión

historia.jpgEn 1990, dos catedráticos distinguidos se atrevieron a creer que podían influir en las vidas y ministerios de líderes clave en las regiones donde se concentra la mayor parte de la población mundial. Juntos crearon el Centro para la Excelencia de las Organizaciones (The Center for Organizational Excellence) en la universidad Eastern College. Su sueño era enriquecer la integridad y mejorar la eficacia de los líderes cristianos a nivel mundial. Hoy en día ese sueño está plasmado en Asociados Internacionales por el Desarrollo, organización que sirve a los líderes de las regiones donde se concentra la mayor parte de la población mundial y que tienen menos acceso a recursos de carácter espiritual, humano y material. 

El doctor James F. Engel, fundador de AID, impartió clases en Wheaton College por 18 años. Además de su carrera brillante en el área de la investigación de mercadeo, ha servido como capacitador y consultor en más de 250 organizaciones en 60 países. Engel fue miembro del Grupo de Comunicaciones del Movimiento Lausana, catedrático adjunto de Daystar University en Kenia, catedrático de alto rango del Instituto Asiático de Comunicación Cristiana, catedrático asociado del Instituto Evangelístico Haggai en Singapur, y miembro del Comité de Planificación a Largo Plazo de la Comunidad Evangélica Mundial. Pese a todos estos logros, el doctor Engel siempre tuvo el anhelo de hacer algo más. Deseaba ofrecer recursos de capacitación que realmente transformen la vida de los líderes.

Por su parte, el doctor David Fraser adquirió experiencia con líderes de base, en calidad de miembro del grupo de directivos de la División MARC en Visión Mundial Internacional, donde trabajó con pueblos que no han sido alcanzados con el evangelio. Además sirvió en el Centro de Capacitación y Recursos para las Misiones (The Mission Training and Resource Center) por tres años, donde contribuyó con la creación de un programa de estudios y modelos de capacitación. Habiendo impartido instrucción en más de 15 países, Fraser también tenía pasión por el desarrollo de líderes efectivos. 

El ministerio toma forma

Juntos, Engel y Fraser llevaron a cabo una investigación por casi tres años en varias partes del mundo. Hicieron de todo, desde encuestas formales y entrevistas hasta sesiones informales. A partir de este esfuerzo salieron a luz áreas claves de necesidad entre los líderes. Entonces se dispusieron a ofrecer recursos para satisfacer tales necesidades.  

En los próximos cinco años, se creó el programa de estudios, se puso a prueba en situaciones reales, se modificó y se puso a prueba nuevamente. También se probaron y evaluaron métodos de distribución. Con estas experiencias, se hizo claro que el aprendizaje interactivo, basado en narraciones, preguntas para el líder y aplicación, conducía a los líderes al cambio. Este método se concentra en el aprendizaje y transformación del líder y sus prácticas de liderazgo. Entonces se formó un equipo de trabajo y voluntarios, que incluían hombres y mujeres expertos en las áreas de necesidad más cruciales, y el ministerio comenzó a expandirse.

Estructura del ministerio y equipo de trabajo

Hoy en día, AID es una red de líderes comprometidos con el desarrollo de otros líderes mediante la formación, mentoría*, consultoría y fomento de relaciones. Los equipos nacionales de trabajo sirven desde los Centros de Operación, ubicados en 16 países. La responsabilidad y dirección de cada centro está a cargo de un consejo administrativo formado por líderes locales destacados del Cuerpo de Cristo de ese país.

AID tiene además un grupo de especialistas internacionales denominados Consultores Principales, quienes ofrecen capacitación especializada y consultoría según la necesidad.

Desde Estados Unidos se coordina un programa de Maestría en Liderazgo Corporativo, que se imparte en nueve países gracias a la cooperación de instituciones académicas locales.

En pocas palabras

En un taller reciente, un líder cristiano se puso de pie y con su voz entrecortada por la emoción, dijo: “Ustedes me han dado el valor y las herramientas prácticas para hacer lo que Dios me ha llamado a hacer. Estaba casi rendido pero ahora sé que Dios ha escuchado mis oraciones y me seguirá capacitando para hacer lo que sea necesario por Su Reino. Gracias”.

De esto se trata este ministerio: de forjar la integridad y eficacia de los líderes cristianos a nivel mundial.

 

*Término adaptado del inglés “mentoring”